Bienvenidos a la Sociedad Venezolana de Psquiatría

Historia

BREVES ACOTACIONES HISTÓRICAS SOBRE LA REVISTA “ARCHIVOS VENEZOLANOS DE PSIQUIATRÍA Y NEUROLOGÍA

Nuestro órgano científico y de divulgación, inició su andadura pública en 1953. En las primeras actas de las reuniones de la recién fundada Sociedad Venezolana de Psiquiatría (S.V.P.) en 1942, se patentizó el interés de los miembros fundadores y luego de los reorganizadores de la Sociedad para dar a luz esta publicación e incluso se acopiaron prontamente los primeros trabajos científicos para ser impresos, pero dificultades de toda índole, propias de este tipo de iniciativas, postergaron la concreción del proyecto hasta el año 1953, trimestre Julio-Septiembre, cuando apareció el volumen I, número 1.

Al inicio se designó un “Comité Redactor”, que estuvo integrado por los Colegas: J. M. Mata de Gregorio, Moisés Feldman, J. M. Hirsch, J.P. Calistri y Abel Sánchez Pelaez, a quienes se les asignó carácter permanente, pero, pese a lo de permanente, posteriormente se fueron cambiando y agregando nuevos nombres y pueden citarse entre sus componentes y en distintas épocas a los Doctores Manuel Matute, José Mata E, Salvador Mata E, Rubén Rendón Aponte, Manuel Poleo, Mauro Villegas, Enrique García Maldonado, Fernando Valarino, José Luis Vethencourt, Carlos Marquez, Francisco Ponce Senior, Hebert Stegeman, Jorge Ibañez, Carlos Rojas Malpica, Jonás Millan, Luis J. Uzcátegui, Aquiles Guzman, Rómulo Aranguibel, Milena Sardi, Roberto Arocha T, Nanci Montero de Sánchez, Jorge Ibañez Dominguez, Alfonso Gonzalez, Manuel Ortega S, Franklin Padilla, Romualdo Alvarado, José Orellana Torrealba, Reinaldo Muñiz y Bueno, Alberto Mendoza, Franzel Delgado Senior, Antonio Pacheco.

En este número primigenio, volumen 1, No. 1, se pueden citar, entre otras, las colaboraciones de Moisés Feldman: “Algunas consideraciones sobre un caso de Sindrome de Morgagni-Morel”, de Duilio Moreno Orozco: “Reuniones preliminares para el primer Congreso Nacional de Psiquiatría y Neurología”, de M.L. Sánchez Martin: “la psicosis del climaterio y de la involución y su tratamiento.”

Llama la atención el alto número de notas, comentarios, sobre todo de libros y revistas, así como los obituarios de destacados psiquiatras extranjeros. La gran mayoría de las notas vienen firmados por el Dr. Sánchez Martín y se refieren a autores en lengua alemana. En los números posteriores se destaca igualmente este ejercicio de reportar libros y revistas con comentarios críticos y se incorporan nuevas firmas de colegas, de tal manera que la revista, de número en número, ve aumentada el total de las páginas. El primer volumen está compuesto de 5 números. (¿)

Se programó una periodicidad trimestral y luego la realidad impuso la salida semestral; en muchas ocasiones se editó un solo volumen por año, abarcando 2 números al mismo tiempo y hubo retrasos y pérdida de la continuidad en los primeros tiempos.

En el número 14, volumen 6 de Enero-Junio de 1960 aparece el Dr. Teodardo Risquez Figuera como Secretario de Redacción, luego pasó a ser Editor. En el volumen 8, Enero-Diciembre de 1962, números 18 y 19, se estrena el Dr. Risquez como Director y en el número 20, volumen 9, aparece el Dr. Fernando Valarino como Editor y hay una nueva figura de Secretaría de Redacción integrada por Manuel Poleo, Rubén Rendón y Enrique García Maldonado. Para esa fecha la publicación de la revista había sufrido retrasos en su edición y Risquez junto con el Dr. Manuel Matute, como flamante Secretario de Redacción, lograron regularizar la aparición de la publicación y la mantuvieron así hasta 1974, números 40 y 41, cuando Matute se retira para atender asuntos en la Secretaría General de la Junta Directiva de la Sociedad, presidida en ese momento por el recordado Dr. José Solanes.

El número 30 fue destinado a cumplir con la publicación de un INDICE GENERAL de los números anteriores, seleccionada por materia y autores, ya que nunca se había publicado al cerrar cada volumen como debiera ser lo habitual. Queda pendiente la publicación de un segundo índice para el resto de lo publicado. Ya el Dr. Matute tiene listo este índice desde el número 40 al 80 y falta agregarle el resto de los números para proponer esta publicación. Luego hubo ediciones especiales con motivo de los 20 y 30 años de la Revista.

Es oportuna la ocasión para destacar la labor cumplida por el colega Teodardo Rizquez Figuera en el éxito de la revista “Archivos” desde su labor como Editor que tuvo en sus manos todo el peso de mantener su periodicidad, aún en épocas de avatares cuando hubo que recurrir a su propio bolsillo para rescatar la publicación de la imprenta y luego con la responsabilidad de Director hasta 1993; ya en el volumen 40, No. 82, correspondiente al semestre Enero-Junio, 1994, aparece como Director Honorario y como Director-Editor aparece José Orellana Torrealba, quien había reemplazado a Bernardo Reinfeld como Editor. Risquez Figuera se retira de la actividad por propia iniciativa; quiso dar paso a otro Director, y aceptó la propuesta de continuar su figuración como Director Honorario que mantiene hasta el presente.

Cabe destacar que a partir del volumen 12 ( números 26-27, Enero-Diciembre 1966) La Revista trajo un nuevo diseño gráfico, obra del afamado artista Jhon Lange. Así se mantuvo este formato hasta 1990 y desde el No. 74, volumen 36, cuando por razones de adecuarla a normas internacionales se inició la edición en formato de un octavo. El Dr. Bernardo Reinfeld figura en ese momento como Editor y el Dr. Hebert Stegeman como Editor Asociado. Por cierto la tarea desempeñada por Stegeman en todos estos años cuando aparece como Editor Asociado o Editor en pleno, es la de representarnos en el seno de ASEREME, Asociación de revistas médicas de Venezuela.

Este Comité de Redacción ha sufrido cambios periódicos, tanto en su denominación que en los últimos números pasó a llamarse Secretaría de Redacción, usurpando el nombre de la larga lista de la Secretaría de Redacción de los números iniciales y que se denominó ahora Comité de Redacción. En algún momento aparece, y desaparece rápidamente, la denominación de “asesores especiales” y se citan a Mata de Gregorio, Sánchez Pelaez, Juan Calistri, Moisés Feldman. Estos cambios han obedecido a criterios de cada Directiva y en ocasiones durante el mandato de una misma Directiva se han incorporado nuevos colegas y creado cargos como el de Editor Administrativo desempeñado por breve

tiempo por Aquiles Guzman. Muchos de estos cambios no constan en actas y lucen como caprichosos, lo cual no es lo deseable ya que la alta rotación de este personal y de las denominaciones del cuerpo responsable de las ediciones no redunda en beneficio de la línea editorial de la Revista y de su tarea de mantenerse como un órgano científico de aceptable nivel. Para la historia particular de la revista es bueno anotar que en algunos de sus números este nuevo Comité de redacción quedó constituido por los miembros en pleno de la Junta Directiva en funciones en ese entonces, lo cual no debería repetirse.

Resulta bastante difícil para esta breve crónica señalar muchos de estos cambios y desde que fecha se produjeron, Sólo se puede citar que el colega Jorge Ibañez fue responsable, como Editor Administrativo de sacar varios números de la Revista, que el Dr. Bernardo Reinfeld hizo igual en números posteriores, en carácter de simple Editor, ya que la figura de Editor Administrativo sólo apareció hasta la gerencia de Ibañez.

Por cierto que estas denominaciones de Comité o de Secretaría de Redacción y de Director o Editor nunca han estado bien delimitadas. En términos prácticos, la actual Secretaría de redacción, casi siempre integrada por tres psiquiatras y ahora coordinada por el Bibliotecario, es el cuerpo más involucrado en el trabajo revisteril por cuanto, junto con el Director, debe dar el visto bueno a los trabajos que se envían para su publicación, para determinar, tanto el cumplimiento de las normas de publicación regidas por la orientación de Vancouver y de las normas agregadas por convenciones internacionales, así como por la calidad científica de los trabajos: es una especie de Comité de Arbitraje de primera línea, ya que los Arbitros externos designados pocas veces responden a tiempo a las exigencias del arbitraje y como asunto extraño los autores corregidos casi nunca corrigen lo indicado y no devuelven los trabajos. En un medio tan escaso en producción científica de calidad se comprende lo casi imposibilidad de esperar estas demoras. Es posible que si se pudiese remunerar el tiempo de los Arbitros externos podríamos alcanzar un mejor desempeño.

Las responsabilidades propias del Director y del Editor tampoco están bien definidas. En la práctica y desde la presencia de Orellana Torrealba al frente de la Revista, el Director se encarga de todo lo necesario para que la publicación salga a la luz pública: redacta el Editorial, el sumario, las notas del Director, los obituarios y cualquier otra información que ofrezca la revista, igualmente revisa los trabajos entregados, los hace conocer de los integrantes de la Secretaría de Redacción y se entiende con el responsable de la impresión, corrigiendo todas las erratas que frecuentemente ocurren. Es decir se conforma así la figura de un Director-Editor.

Desde hace 30 años la Directiva de la Sociedad ha mantenido la publicación de un BOLETIN INFORMATIVO de aparición bimestral y a cargo del Presidente y de un reducido número de redactores. El diseño cambia de acuerdo con la opinión de la Presidencia o del Laboratorio farmacéutico que financia la publicación. En los últimos números, este boletín se publica en forma de asociación con la representación regional de la Asociación psiquiátrica de América Latina, (APAL) coordinada por el Dr. Nélson Belfort.

Se deben mencionar otras publicaciones de la Especialidad, tales como la Revista “NUESTRA PSIQUIATRIA” (1962) órgano de la Cátedra y Servicio de Psiquiatría del Hospital “Vargas” de Caracas, Su cuerpo Directivo siempre estuvo integrado por Jesús Mata de Gregorio (Director) Eloy Silvio Pomenta, Edmundo Chirinos y Manuel Matute (Redactores) y Aquiles Nazoa como Secretario de Redacción.

Con anterioridad a la publicación de “Archivos” los trabajos sobre aspectos de la Psiquiatría y Salud Mental fueron publicados en el desaparecido “BOLETIN DE HOSPITALES”. Valga como ejemplo que gran parte de la obra “LA PSIQUIATRIA EN VENEZUELA” del eminente colega, Dr. Ricardo Alvarez, fue publicada por entregas en varios números de ese Boletín. Igualmente trabajos de Hirsh, Aranda Arocha, Herrera Guerrero, Ibañez Peterson, Mata de Gregorio, Carlos Ottolina, Cristóbal Maciá. Quintero Muro, José Solanes y de otros, fueron publicados en este órgano divulgativo.

En el “COJO ILUSTRADO” revista que todos recordamos por la trascendencia de su contenido, aparecieron trabajos relacionados con la especialidad, tales como “LA NEUROSIS DE HOMBRES CELEBRES” del memorable colega, Dr. Lisandro Alvarado.

El Instituto Residencial del Este, Institución privada, publicó en 1961, un Boletín denominado “TEMAS DE NEUROPSIQUIATRIA Y PSICOLOGIA”. Su Comité de Redacción estuvo integrado por los Doctores Ismael García Alfonzo, Marino Colina Leonés, R. Arocha Tejada y Carlos Gil Rincón.

La antigua Clínica psiquiátrica “GUILLERMO ARANDA” desde la década de los 50, publicó un Boletín, con distintos formatos e impreso desde el viejo mimeógrafo hasta la imprenta. Dejó de circular en 1960.

En Maracaibo, Estado Zulia, se editó un boletín mimeografiado en 1961, responsabilidad del Cuerpo Médico del Hospital Psiquiátrico.

El “ANUARIO PSIQUIATRICO DEL ZULIA” fue publicado por los Doctores J. Struve Romero, Darío Medina, Nora Z. De Nava y Orfa Rodriguez. Se tiene poca información sobre su periodicidad y contenidos.

Se pueden historiar muchos otros intentos loables de publicaciones, tanto en Caracas como en el resto del país, que no hemos tenido tiempo de reseñar por lo difícil que resulta ponerse al día en estos menesteres dado el indudable descuido de los responsables en mantener un canje adecuado o bien por el fracaso de nuestro sistema postal, en lo que respecta a Venezuela, en cuanto a la distribución oportuna de los impresos.

José Orellana Torrealba (*)